Hey, you’ve been used.

Tal parece que es necesario ser de cierta manera para ser aceptado. La sociedad nos aplasta con sus expectativas, y lo peor que podemos hacer es cumplirlas.

Toda mi vida he vivido bajo un mar de expectativas difíciles de cumplir: Vístete así, di esto, no pienses eso, cree en aquello, no digas eso, no escuches esa música, haz esto, no respondas eso, piensa así, no creas en eso, se buena, compra eso, no te juntes con ellos, no protestes, se feliz, así te tienes que ver, estudia mucho, etc. Todas esas palabras, imágenes, direcciones que tomar y que no tomar, oraciones y ordenes llenaban mi vida, y creo que la de todos. El único problema es que la gran mayoría de las personas vivien para cumplir las expectativas ajenas y no se dan cuenta.

Yo solía hacerlo, vivir para las expectativas de otros, hacerlos felices, ver que estuvieran contentos con lo que me pedían que hiciera, con quien me pedían que fuera. Pero era difícil, más cuando tenía que negar lo que de verdad era para dar paso a lo que todos querían que fuera. Pero pasó a ser más que solo acciones y terminé cumpliendo también como querían que me viera, con quien debían verme, que deberían de pensar de mi. Era difícil negarse, era más fácil aceptar y acatar órdenes. Pero todo eso llegó a un límite, y muy pequeña me di cuenta que eso no era lo que yo era. Era lo que ellos querían que fuera. Era la débil sombra de todo lo que debería de ser y de todo lo que podía ser. Así que me detuve.

Lo más fácil fue dejar de caer en al expectativas de aquellos a los que creía mis amigos. Pero fue extremadamente difícil dejar de ceder ante lo que las personas que más me importaban querían de mí. No fue fácil, y tomo tiempo, pero lo hice.

No voy a negar que todo lo que los demás quieren de mi sigue flotando a mi alrededor. Aunque quiera creer que lo he dejado todo atrás, se que las expectativas que otros ponen en mi son más grandes que las mías propias. Ahora, con el tiempo, han crecido y se han agrandado y al no ser lo que ellos quieren, hay más presión. A veces me dolía comparar lo que era de verdad y darme cuenta de que difería muchísimo con lo que los demás querían de mí. Tan solo no era suficiente.

Pero no tengo, NADIE tiene, que responder a las expectativas de los demás. Sé que la más grande hipocresía es cuando la sociedad te dice “Se tú mismo” y después te patea por hacerlo, pero es posible y es necesario.

 No importa cuántas revistas te digan que debes de vestir de naranja porque es otoño, o cuantas personas te digan que debes tomar, drogarte y vestir como ellos para divertirte, no importa cuántas veces te digan que lo que te gusta no está bien, no importa si la gente creé que quién eres no es suficiente, no importa nada que la sociedad te diga: las únicas expectativas que debes cumplir son las tuyas. Las únicas direcciones que debes seguir son las tuyas. La única forma de ser es la que tú eres. En lo único que debes creer es en lo que a ti te parezca correcto. La única forma correcta de vestir es la que a ti te gusta. La única forma correcta de verse es la tuya.

FUCK THE REST & DO YOUR OWN SHIT.

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